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Un mensaje a todos los miembros de LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL© L.V.D.L.P.E.I.- H.L.






ESTO ES ALGO QUE TODOS DEBIÉRAMOS SABER. HOY NO ES "CUALQUIER DÍA DE LA MUJER". ES UN DÍA ESPECIAL.

LA HISTORIA NOS HA DADO NUESTRO PUESTO PERO AÚN NOS QUEDA MUCHO MÁS POR LOGRAR.


NUESTRA LUCHA COMENZÓ CON MUJERES QUE DIERON SU VIDA POR NOSOTRAS.

¡ME SIENTO ORGULLOSA DE SER MUJER!

¡TODAS UDS. TAMBIÉN! LAS QUIERO MUCHO, AMIGAS Y COLEGAS.


LEAN LA HISTORIA DEL DÍA DE LA MUJER...TRABAJADORA.

Pero el precio que pagamos fue por nuestra CONDICIÓN FEMENINA.

¡JAMÁS LO OLVIDEMOS!

¡RINDAMOS HOMENAJE A TODAS LAS MUJERES QUE DIERON LA VIDA PARA QUE NOSOTRAS SIGAMOS ALCANZANDO NUESTROS OBJETIVOS COMO SERES HUMANOS!



¡FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA!



El Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o también Día Internacional de la Mujer) se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.


La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisienses, que pedían "libertad, igualdad y fraternidad", marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.

Cronología

Se ofrece a continuación una breve cronología de los acontecimientos más destacados.

La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés.


Año 1911

Acto de celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Managua (1988).

Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

Años 1913 y 1914

Celebración del Día Internacional de la Mujer en Barcelona (2009).

En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

Año 1917

En el año 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar, y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de México.

El día de la mujer en el movimiento obrero

Acto de celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Managua (1988). En el cartel pone:

Juntos en todo luchamos contra el maltrato de la mujer.

Aún con los hechos redactados en la anterior cronología, la historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.

En el estudio realizado por Isabel Álvarez González y publicado bajo el título Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945 (KRK-Ediciones, Oviedo, 1999), el incendio que se vincula con la celebración de esta fecha no fue el 8 de marzo sino el 25 de marzo de 1911, pocos días antes de la celebración del primer Día Internacional de la Mujer, en la empresa riangle Shirtwaist.

La manifestación a la que muchas veces se hace referencia, no habría ocurrido el 8 de marzo de 1908 ni de 1857, como muchas fuentes señalan, sino el 27 de septiembre de 1909; a partir de noviembre de 1908, según otras fuentes, en el marco de una huelga de más de trece semanas de duración que las empleadas y empleados del sector textil realizaron en el East Side de Nueva York.

Participaron más de 20.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres. Durante esas 13 semanas padecieron hambre, ataque de esquiroles, detenciones (más de 600), despidos... pero consiguieron las peticiones reclamadas. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación exigiendo, de nuevo, mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil así como el derecho al voto de las mujeres.

Las historiadoras Liliane Kandel y François Picq afirman que el mito que sitúa la manifestación en el año 1857 fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista que más tarde adquiriría el Día Internacional de la Mujer.

Aun así, tal y como reconoce la historiadora Mari Jo Buhle en su obra Women and American Socialism 1870-1920 (Las mujeres y el socialismo norteamericano 1870-1920), el incendio de la Triangle Shirtwaist Company fue de una gran transcendencia en la historia social de los Estados Unidos y del movimiento obrero y feminista, al dar muerte a las obreras que en 1910, el año anterior al mismo, habían protagonizado la primera huelga llevada a cabo exclusivamente por mujeres en demanda de mejoras en su situación laboral.


WIKIPEDIA


ALICIA ROSELL / DIRECTORA GRAL. DE LVDLPEI.



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PROGRAMA DEL ENCUENTRO

CULTURAL PRIMAVERA DE PALABRAS



Desde la Argentina la cubana Juanita Pochet habla de José Martí, de los Niños de
los Hogares




Santiago de Cuba, Febrero 1.- Hace 12 años que la poeta y escritora santiaguera Juana Celeste Pochet Cala radica en la ciudad de La Plata, en la Argentina. Con regularidad viene a esta, su ciudad donde nació el 3 de marzo de 1954, y entonces vuelve a ser la Juanita de “Estaciones”; de “Franqueza” la del Parque Céspedes o Enramadas; de la Casa de Heredia o la vecina de la Avenida Victoriano Garzón, donde conversamos con ella durante 32 minutos y 51 segundos, según marcó la grabadora.

Juanita se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente, en 1988. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y de la Asociación de Publicistas de Cuba. Fue directora de la Museo Casa Natal de Heredia, y corresponsal en Cuba de la revista argentina Generación Abierta a la Cultura.

En el Diccionario de Escritores Santiagueros, de León Estrada, la referencia a Juanita muestra su colaboración en Perfil de Santiago, Ahora, Yumurí, Claras Luces, Ruptures (Canadá), Mapuñeke (Chile), Muse en Ile (Canadá), Caracola (Venezuela), Siembra (Colombia), La Mujer (Alemania), y en Argentina: Para poesía, Generación Abierta..., Revista del Taller Literario Mario Bravo, Entreverarte, periódico El Día, El Pasajero, Tribuna, Suplemento Fundación Comaco, Boletín Nuestros Molinos...
Pochet Cala posee la Medalla Raúl Gómez García, y ha ganado premios y menciones en certámenes literario en Santiago de Cuba, Colombia, Argentina..., En su bibliografía aparecen: Estaciones (Centro Provincial del Libro y la Literatura, Santiago de Cuba), Franqueza (Editorial Oriente), Desempolvando Sueños (Argentina), La Luna en el bolsillo (Argentina), El libro de los silencios (Editorial Universitaria de La Plata, Argentina). Pero...

¿Qué haces en Argentina?

En estos doce años... Bueno, la primera vez viajé en 1995. Fue muy interesante. Estuve cuatro meses. Coincidió con uno de los festivales de la Feria del Libro. Retorné en 1997, con una Fundación que hacía colaboraciones con Cuba. Me hicieron una propuesta para trabajar. Me acerqué mucho a la Escuela de Gobierno en ese momento...

¿Qué es eso de Escuela de Gobierno? ¿Forman gobernantes?

No, precisamente. Es la formación de todos los empleados públicos por medio de la institución gubernamental, y hoy en día es el instituto para el que yo trabajo. Se encarga de la capacitación de los trabajadores de la Administración Pública, en la provincia de Buenos Aires.

¿Y tu labor literaria?

Se mantiene. Logramos hace unos años trabajar con chicos de la calle, en un Hogar para ellos; hicimos incluso hasta un libro. A raíz de la situación aquella que se nos dio con el niño Elián González me percaté de que ni en la capital ni en otros lugares conocían lo que estaba pasando con Elián. Me uní a intelectuales, escritores, artistas y les propuse hacer un evento para los Chicos de los Hogares; se acercaba el Día del Niño y se nos ocurrió hacer una convocatoria en la que pedimos a los niños que fueran a la reunión de la mano de mamá y papá, y llevaran alimentos y algún juguete para los niños con carencias. Y fue en ese contexto que comenzamos a difundir lo que estaba sucediendo con nuestro Elián González.

A partir de ahí me quedé muy vinculada con uno de estos hogares, el que se llama Pantalón Cortito, y a otro: el Hogar del Padre Carlos Cajade, quien falleció hace dos años... Era un cura tercermundista formidable. Aplicaba mucho la vinculación estudio trabajo. El Hogar se sustentaba con lo que los mismos niños y adolescentes sembraban. Después tratamos de llevar esa práctica al otro Hogar que tenía muy poco apoyo. Empezamos a convocar a la gente para que se acercara a ayudar a los niños. Y ahí me quedé enganchada; hacía muchas lecturas sobre José Martí, Los Tres Héroes,Nuestra América... Y en otro Hogar, denominado La Resistencia, los propios adolescentes pintaban rostros del Che. La directora es una mujer de pensamiento muy progresista, que fue perseguida en los años 70 y 80 por los militares. Allí me quedé insertada desde 2001 hasta que sacamos a la luz un libro que se llama Pantalón Cortito o El Arca de los Sueños, en el que combino prosa, entrevistas, testimonio de los niños, periodismo...

El libro fue declarado entre legislativo y aparece en Google como líder para Latinoamérica. Yo le entregué el derecho de autor al hogar, en especial para que no le falten libretas, lápices... a esos niños que manifiestan querer ser diferentes y romper las viejas estructuras capitalistas que han servido para someter a nuestros países latinoamericanos.

Lo del Arca de los Sueños tuvo que ver con lo que me decía la directora: ‘Esto es como una embarcación que busca un nuevo horizonte’ y yo le agregaba ‘Van rumbo al alba’ y cuando eso no se hablaba del ALBA. Ahora me emociono mucho cuando me encuentro con ellos.

Algunos de los hogares son apadrinados por jóvenes guevaristas; los más grandes siguen fortaleciendo el Hogar. Ahora tienen mucho respaldo de un gremio del Partido Socialista Obrero de España.

Estoy hablando con una poeta ¿no? Entonces... ¿La poesía?

Muy bien. Estoy escribiendo para distintas Web, porque estos tiempos con INTERNET hay que aprovecharlos; tengo como dos ó tres blog; escribo para una página de literatura que está en Costa Rica, se llama Arte Color; escribo para La Voz de la Palabra Escrita Internacional, en Bilbao, España, en la que también tengo mi blog, se llama Andares, y no dejo de ejercer el periodismo; escribo para Punto Hispano... Sigo trabajando con los abuelos por medio de un proyecto que presenté en 2004; un proyecto con la tercera edad que se llama Abuelos Talentosos. Hay profesores jubilados, sicólogos jubilados, arquitectos, amas de casa, comerciantes... que siempre tuvieron inclinación hacia la literatura. Con el auspicio de la Municipalidad logramos sacar una antología con estos abuelos. Les creé una página en INTERNET: abuelostalentosos.com y están muy felices de ver sus trabajos, sus fotos.

Este año tuve la oportunidad, el Día de Cuba en la Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires... nos convocaron por la Embajada e hicimos la presentación con dos cantantes que me acompañan; hacemos poesía y canciones a modo de descarga. Se llaman Miriam Sofía y Gabriela Maceira, y le hemos puesto al espectáculo Tres Voces de Mujeres de Latinoamérica en Cantos de Amor y de Esperanza. A la gente le gusta y a mí me hace sentir bien.

Tuve la oportunidad de asistir como invitada por la Vicepresidencia de la Nación, al Encuentro Internacional de Poesía, en Tucumán que se realizó en octubre. Fue la oportunidad para compartir con poetas y escritores de Venezuela, Colombia, Ecuador, México, Costa Rica, Uruguay, y argentinos, claro está, que ya conocía de aquí de Cuba de la Casa de Heredia y de festivales del Caribe. Fue un encuentro muy lindo. Y encontrarse uno en Tucumán que tiene tanta historia, y ver los campos de caña que me recordaban a Cuba.

En el Norte de la Argentina siempre encuentro lugares muy parecidos a Cuba: Bahía Blanca y Camagüey; Santiago de Tucumán y la zona de Bayamo, Palma Soriano... nuestros pueblos de la América tienen tanto en común... En Córdoba, en la parte del dique, uno piensa que va por laCarretera Turística y ve la bahía de Santiago... Eso me ha dado posibilidades de escribir cuestiones que aparecen también en una de las páginas para las que tributo: elmurocultural.com Ahí estoy escribiendo desde 1995 en que fui propuesta miembro de la Confederación Latinoamericana de Escritores Félix Bogado, constituida en San Nicolás, Argentina, cerca de Rosario. Se rendía homenaje a Simón Bolívar y era el centenario de nuestra Guerra de Independencia. Abordé la voz de José Martí, su presencia por medio de su poesía, sus trabajos periodísticos, su canto a la Patria y a la mujer.

¿Y tu vínculo con la poesía cubana?

Visito mucho La Jiribilla; por INTERNET tengo acceso a algunos blog de cubanos muy interesantes. Una vez tembló aquí y una argentina amiga que estaba escuchando Radio Reloj me llamó y me dijo ‘Tembló en Santiago’ y busqué enseguida y encontré a José Raúl Castillo, y tuve información de primera mano. Así me entero. O por la Feria del Libro de Buenos Aires, donde hay muchos libros de autores cubanos, aunque yo vivo distante... yo vivo en La Plata y toda mi actividad la desarrollo en la ciudad de La Plata. Pero mis vínculos con la poesía cubana, con la poesía santiaguera son permanentes. Cada vez que me voy me llevo libros de poetas amigos y los leo y los releo... De Marino Wilson he hablado mucho, y he puesto su poesía en los sitios; tengo contacto con Reinaldo Cedeño, con Ronel González, de Holguín; con Ernesto del Valle, que vive en los Estados Unidos; con León Estrada mantengo un vínculo extraordinario, y está realizando una labor formidavble para juntar las voces de los cubanos que están en distintas partes del mundo.

Creo que para la literatura cubana, para la historia nuestra como cubanos, es de gran valía poder recopilar todas esas voces que están en diferentes partes del mundo.Somos románticos, soñadores.El cubano ama su tierra. En Argentina, por ejemplo, nos juntamos todos los meses y hemos creado la Unión de Cubanos Residentes y Colaboradores en Argentina, y allí hacemos fiesta, tratamos de que vayan los niños para que no pierdan la forma de hablar y la peculiaridad nuestra, y ya tuvimos la oportunidad en 2008, de realizar en Buenos Aires el 1. Encuentro Regional de Cubanos... Fue un evento muy importante; nos encontramoscon cubanos que viven, por ejemplo, en Venezuela, en Colombia, Perú, Bolivia, me encontré con una cubana que vive en Bolivia y se acordaba de mí, de cuando en la década del 70 yo escribía el programa Rumores de la Campiña,... Este encuentro y los nuevos que vendrán son todos un Sí por Cuba.

¿Qué recuerdas más de tus inicios?

Como llegué a las letras. A mí me empujan hacia las letras, por un lado mi hermano Raúl, y profesionalmente Marino Wilson Jay, asesor en una de las redacciones que yo atendía en la TV. Participé en algunos concursos en la segunda mitad de los años 80, y desde el 90 ó 91 comienzo a obtener algún que otro premio, mención, reconocimiento...

Proyectos literarios

Seguir escribiendo. Mi obra está en INTERNET. Tengo un libro pendiente...

Ya con más madurez: ¿Poesía o narrativa?

Voy camino a la narrativa y a la novela, sin abandonar la lírica poética. Yo comencé con narrativa. Rafael Carralero me decía ‘Tú eres más narradora que poeta’. Y Marino Wilson se echaba a reír. Y yo no me encontraba ni en una cosa ni en la otra. Por fin sentí más apego a la poesía que a la narrativa.

Recuerdo algunas cosas que escribí para los niños, que ahora quizás por los años y por lo que necesitan los niños en cuanto a formación, educación, orientación le estoy dando muchas vueltas. Hay muchos mensajes en la dulzura, en el amor, en la palabra bella para enseñarles a nuestros niños, porque a nosotros nos enseñaron a ser niños duchos, avivados... Entonces, sin perder la elegancia de la palabra, con mensajes bien sólidos, que los ayuden a pensar también a ellos y que ellos emitan su propia opinión podemos ayudar. Estoy pensando en eso. Esto me lo ha puesto como reto mi nieta, por la imaginación que tiene tan bella. Es una huerta en constante producción.

Y para concluir, esto: seguir escribiendo. Yo digo que será mi estirpe, la generación que representamos, pero yo soy de las personas que nunca van a jubilarse mientras exista papel y lápiz; me gusta comunicarme con la gente.

¿Quién te sigue los pasos en la familia?

Tengo una sola hija: Noriuska Lara Pochet. Es médica pediátrica. Me dio una nieta, Jennifer, y ahora voy por la segunda, que va a nacer a lo mejor el 28 de enero, y se llamará Jessica. Pero Jennifer me está enseñando mucho. Inventa mucho. Tiene 4 años. Va a ser un futuro lindo el de esta criaturita. Y esto me está enseñando, entre las cosa que le escucho decir y cosas que he venido leyendo, que estoy en la obligación de retomar el papel para con los niños. Si Jessica vino al mundo el 28 de enero no lo sé. Pero ayer me crucé de nuevo con Juanita por la avenida Garzón. Venía radiante del Hospital Materno: “Soy abuela por segunda vez y Jessica es una poesía”, me dijo y siguió feliz su camino.

Generado: 18 February, 2010, 17:19

José Caridad González: líder social curazoleño de origen loango asesinado durante la insurrección de la sierra de Coro 10 de mayo 1795.

Por José Millet


El presente artículo se propone contribuir a la reivindicación del héroe curazoleño de origen loango José Caridad González, largamente envuelto en una serie de valoraciones equívocas originadas por la imagen negativa que generaron las autoridades coloniales españolas en Venezuela desde los días posteriores al arranque mismo de lo que ellas calificaron de “sublevación de negros” de Coro, ocurrida en mayo de 1795. Un largo silencio condenó al olvido a los actores humildes principales de aquella gesta, integrados por africanos sometidos a la afrenta lessa Humanidad del sistema esclavista y una numerosa serie de tipos sociales fruto del mestizaje étnico y cultural que tuvo lugar en la sociedad colonial signada por ese estigma.

Entre estos últimos estaban quienes por diversos modos y medios habían logrado escapar a la servidumbre y eran denominados “los libres”: los negros, mulatos, los denominados “sambos” y los indios, todos en diferentes estatus social determinado por su relación con el vínculo esclavista. Ese mutismo fue reforzado por la tergiversación y el ocultamiento de documentos importantes que, gracias a la labor de venezolanos, como el Hermano Nectario García y a la encomiable labor de la historiadora Josefina Jordán, han podido conocerse y están hoy contenidos en dos volúmenes donde esta última los compiló y dio a conocer. Tenemos, pues, a la mano importantes fuentes de información primaria a partir de las cuales tenemos la obligación de juzgar los hechos en un contexto más amplio de como se ha realizado hasta aquí, para darle a cada uno de esos actores el sitio que se ganaron en la historia de las luchas por la liberación de los pueblos de Nuestra América.

Considérese el presente escrito como la primera modesta contribución de un investigador dedicado durante más de tres décadas a estudiar las expresiones culturales de los pueblos del Caribe a quienes la historia de Venezuela está indisolublemente unida, más de lo que los historiógrafos tradiciones han sido capaces de imaginar.

José Caridad sí estuvo en las cortes españolas y denunció injusticias sociales…

En el segundo tomo de la compilación Documentos de la insurrección de José Leonardo Chirinos* han sido incluidos importantes piezas escritas con datos fidedignos que nos permitirán avanzar en la revisión de aquellos hechos históricos y dibujar el perfil definitivo del Espartaco de Macanillas José Leonardo Chirino y de algunos de los líderes que lo acompañaron o secundaron en aquella hazaña libertadora.

Dado que acerca del líder principal existen numerosas obras, en este apartado de nuestro estudio entre esas valiosas fuentes compiladas por la historiadora venezolana Josefina Jordán, vamos a glosar aquí el expediente** encontrado por ella en el Archivo de Indias, de Sevilla, que da fe de la presencia en las cortes españolas del curazoleño José Caridad González envuelto en un litigio que nos revela su destino de rebelde y líder de su clase social oprimida.

Se trata de una comunicación del presidente de la Real Audiencia y Gobernador de la provincia de Caracas, Juan Guillelmi, en que acusa recibo al Marqués de Bejamar de la Real Orden del 29 de octubre de 1791 donde se le instruye a que agilice las averiguaciones necesarias para clarificar el contenido del recurso que “por sí a nombre de los de su clase elevó al Rey Josef Caridad González vecino de la ciudad de Coro.”

Guillelmi refiere que José Caridad demanda el terreno que ha estado disfrutando pacíficamente durante mucho tiempo hasta que su vecino Luis de Roxas lo vendió a Juan Antonio de Zárraga, habiéndolo vendido engañosamente, al hacerse pasar por su dueño. Y, en efecto, José Caridad se ha presentado ante las Cortes con la petición de recibir su intercesión real o un certificado de propiedad de las tierras del asentamiento Macuquita, ubicado en la serranía costanera coriana, para las humildes personas que lo habitaban desde el primer tercio del siglo XVIII con la autorización del Cabildo de Coro. Reclamaba ese reconocimiento para los africanos, principalmente de origen étnico loango o kongo, que habían escapado de Curazao para alcanzar su condición de hombres libres al ser favorecidos por las leyes españolas una vez que hubieran arribado a territorio de la católica España.

Este recurso introducido por el negro curazoleño puede entenderse como la simple reclamación de un terreno pero, aunque lo es, debe verse en él una denuncia a la conchupancia existente entre los testaferros (Rojas) de la clase criolla terrateniente (Zárraga) y la burocracia española local que la protegía (Teniente Justicia Mayor), tras de lo cual se escondían intereses y defensa de la clase dominante en perjuicio de los oprimidos (curazoleños loangos.)

En efecto, su reclamación va más allá de la simple disputa de un bien material, para convertirse en el enfrentamiento al poder establecido al denunciar José Caridad que, precisamente, reclamos y recursos suyos han sido desatendidos anteriormente a causa de la conexión de “amistad y confidencias” de dicho J. A. Zárraga con el Teniente, que no es nada menos y nada más que el encargado de impartir Justicia Mayor en Coro en nombre de España.

Esta situación de alta conflictividad originada por la exigencia del loango libre gravitará poderosamente en la actitud zorra, dolosa y criminal del Teniente de Justicia Mariano Ramírez de Valdarraín, quien hace prisionero a José Caridad sin tener pruebas para presumirlo reo de la insurrección y lo mantiene en su casa en estado de incomunicación hasta que, según este funcionario, lo envía a la cárcel al obtener declaraciones en su contra de boca de los apresados, muchos de ellos heridos, en el “enfrentamiento” que tiene lugar en la Aduana de Caujarao el 12 de mayo de 1795 en la mañana.

Llamo la atención acerca del hecho de que aquí nuestro héroe se está enfrentando a otro problema no menos acarreador de peligros extremos: el de la acusación a un paisano suyo, es decir, este Luis de Roxas**, quien dirigía el batallón de morenos en el cual José Caridad no quiso ingresar y optó por organizar un batallón de loangos dirigido por el mismo José Caridad. La audacia de fundar y organizar su propio cuerpo de milicias loangas lo ponen en el carril de solicitar a las autoridades locales de la ciudad el nombramiento en el cargo de Capitán, pero como se verá más adelante, esa reclamación no es aceptada por las autoridades civiles españolas en Coro, por lo que la eleva esa a nivel del gobierno central español radicado en Caracas.

Los documentos incluidos en la referida compilación que venimos glosando nos permiten conocer que este último proceso de reclamación del cargo al frente de la Milicia de negros loangos obligó a José Caridad a desplegar una inmensa energía y a hacer varios viajes a Caracas en tiempos del Gobernador Pedro Morell. Este hecho que, al parecer, también podría pasar por uno de importancia menor ante los ojos no avisados, es portador de un valor de mayor alcance a la vista de las autoridades españolas ante las cuales el líder curazoleño está introduciendo un reclamo que él considera justo. Más adelante podremos aportar los argumentos y evidencias para fundamentar nuestra anterior afirmación referida a la gravedad de este reclamo.

Tristemente en la referida compilación sólo disponemos de los documentos producidos por las autoridades españolas en el juicio que se le siguió a José Leonardo, sus compañeros de armas y a un conjunto de encarcelados en la cárcel real de Coro bajo la sospecha de haber sido parte de la conspiración y final insurrección liderada por éste; incluso los referidos a su defensa, alegatos y demás pruebas resultantes de su enjuiciamiento fueron sustraídas del expediente y presumimos que se hayan perdido, vendido o destruido. En consecuencia, la exposición hecha en defensa propia por el líder principal que las autoridades españolas enjuician como el principal responsable de lo que denominan “insurrección de los negros” estamos, irreparablemente, obligados a conocerla a través del discurso pronunciado por el historiador Pedro Manuel Arcaya en el acto de su entrada a la Academia Nacional de Historia de Venezuela. Es igual lo que sucede con el curazoleño, cuya personalidad tenemos que reconstruirla a partir de los documentos oficiales, informes escritos y oficios de los españoles y, hasta cierto punto, del testimonio de quienes son enjuiciados como participantes en los hechos.

Retrato manipulado del curazoleño pintado por las autoridades españolas.

El oficio del día 15 de mayo de 1795 enviado por el Teniente Justicia Mayor de Coro, Mariano RamírezValderrein, al Presidente Gobernador y Capitán General de Venezuela, Pedro Carbonell, constituye la prueba documental y testimonio personal fundamental para acusarlo de autor de la matanza indiscriminada de personas, muchas de ellas inocentes, ordenada y ejecutada por él con el auxilio de tropas armadas bajo su mando en la mañana del día 12 de mayo, la que comenzó en las inmediaciones de la Aduana de Caujarao cuando se presentaron, en sus inmediaciones, los abanderados y la embajada de los insurgentes para solicitar la libertad de los esclavos, la supresión del implacable sistema de derechos de alcabalas y demás impuestos a los libres; según él, los insurgentes no ofrecerían nada si se les entregaba la ciudad: la “contesta fue dispararle un cañonazo cargado de metralla”, según este militar carnicero disfrazado de Tribunal.

A ese proceder continúa, en las inmediaciones de Caujarao y en la ciudad de Coro, una serie de decapitaciones sumarias de prisioneros que suponía reos de la insurrección, sin pruebas ni los procedimientos que establecen las leyes. En este contexto de violencia, Valderrein ofrece en el mismo documento su primera versión de lo sucedido a José Caridad González, a quien no menciona en las dos escrituras anteriores del 11 del mismo mes.

Ese mismo día 12 en la tarde, Valderrein decapita a 24 aprehendidos “heridos, y aturdidos del temor” de las metrallas y disparos con que los enfrentó en Caujarao. Pero antes de descabezarlos, “resultó en las declaraciones abreviadas que se tomaban a aquellos delincuentes a la sola vos por no haber tiempo para otra cosa que el negro Luango Josef de la Charidad González que estuvo en la Corte, y en esa Capital pretendiendo la Capitanía de los de su nación había inspirado mil errores a los esclavos y negros libres, diciéndoles que para los primeros había traído Real Cédula en que su Majestad los dava por libres y que los sujetos principales de esta ciudad se las habían ocultado, y a los libres que auxiliando sus designios a la sublevación serían los que mandasen después en la República.” A seguidas termina de construir la trama de la conexión Curimagua-Coro del levantamiento de este modo: en la montaña un sambo habría de dar el primer movimiento y, al presentarse en la ciudad, habría de ser auxiliado por quienes siguiesen al luango José Caridad.

Es entonces que nos enteramos que Valderrein tenía prisionero en su casa “que es Casa de Armas” al líder curazoleño y a veintiún negros de los de su nación; él alega que esa reclusión la había adoptado “a prevención prudente”. Esta expresión nos conduce a la sospecha de que lo hizo ajustado a un plan previamente elaborado, aunque él aporta la falacia de que José Caridad le había estado pidiendo armas la noche del día 11, que él les había negado y luego también en la mañana del día siguiente en que tiene lugar el supuesto combate en la Aduana. En el cuartel en que lo mantiene incomunicado, José Caridad le confirma “en secreto, en ser cierto lo que se denunciaba de él”. ¿Existe algún ser humano dotado de la inteligencia elemental que admita que, en medio de la tensión de una insurrección y del desencadenamiento de hechos cruentos como los arriba referidos, un líder de tan dilatada trayectoria como lo es José Caridad, que ha luchado durante tanto tiempo por los intereses de su pueblo, que ha recorrido mundo y domina varias lenguas y culturas, incluida la del amo español, confiese “en secreto” una supuesta culpa que le costaría su vida?

Está preparado el terreno, pues, para justificar el asesinato del revolucionario curazoleño, por haberse atrevido a denunciar ante el Rey y las cortes la conchupancia del mismo Teniente de Justicia con los terratenientes esclavistas que pretendieron arrebatarles los terrenos de labranza a él y a sus compañeros luangos asentados en Macuquita. Así, al concluir la decapitación de los prisioneros, que Valderrein declara ante sí y por sí de reos, este “Justicia Mayor” se presenta a su residencia la cual es, como dijimos, Casa de Armas y allí ordena llevar a la cárcel a José Caridad y sus 21 luangos “mientras se averiguaban aquellas sospechas” pero, a pesar de que el Torquemada confiesa dulcificar sus “palabras y semblante”, afirma que el Curazoleño, atemorizado por su culpa, cuando se le conduce de la plaza pública a la cárcel “emprendió fuga con dos de los más inmediatos de su gente”, a quienes los escoltas compuestos por “lanceros y soldados de Espada” los matan “incontinenti.”

A seguidas de este punto de su relato sesgado, inconsistente y falso, el Teniente lobo vestido de Justicia regala una frase que nos debe mover críticamente a la reflexión: “de suerte que pareció el consumatum de la obra que acababa de ejecutarse en justo castigo dispuesto por el Cielo.” La obra, la decapitación sin juicio y sin pruebas de gente humilde sometida a la esclavitud y o a violencia económica a través de injustos impuestos, que se había ejecutado alcanza la perfección, el acabado magistral con el asesinato premeditado de un negro libre que se atrevió a desafiar al poder de españoles y mantuanos criollos…y esa obra es bendecida por Dios desde el cielo…

El Teniente Justicia concluye este mismo oficio con el informe de otros quince degollados ese mismo día 15 que lo rubrica y con la sumisa petición al Capitán General Carbonell de aprobación de “las operaciones que se han tomado de pronto, según las graves exigencias del Caso”, lo que le traerá consuelo, igual que las órdenes que le solicita comunicar para que le sirvan de Norte seguro “en semejante lance, capas a la verdad de sorprender a espíritus generosos”. Veamos la evaluación de tales crímenes—presentados ingenuamente por Valderraim como “operaciones”—hecha por el generoso espíritu del Capitán General.

El Capitán General y Gobernador aprueba las “operaciones” y santifica a sus ejecutores. En efecto, en su representación oficial, rubricada en Caracas 11 días después, el Capitán General Pedro Carbonell califica de feliz el “encuentro” sostenido el día 12 en Caujarao por el Justicia Mayor con los “negros sublevados” de esa jurisdicción de Coro, en el cual mató a 25 insurgentes, puso prisioneros a 24 “heridos y aturdidos”, “que la misma tarde decapitó, ejecutando lo mismo con los nueve que sucesivamente fue aprehendiendo y lográndose la muerte del perverso Josef Charidad y otros dos que intentaron hacer fuga…” (Doc. I, p. 36) Como puede apreciarse, la autoridad suprema de España en Venezuela aprueba sin el menor reparo los hechos ejecutados por uno de sus subordinados sin que éste le haya ofrecido otra prueba que la de su confianza al colocarlo en su cargo. Asimismo, da por cierta la culpa del luango a quien califica de perverso, es decir, de alguien que causa daño intencionalmente, corrompe las costumbres de un sitio y el orden o estado habitual de las cosas.

Resulta de sumo interés para la biografía de nuestro héroe curazoleño, pero sobre todo para la evaluación del sistema de la ética católica del dominio colonial de España en América Latina y el Caribe, la justipreciación de tal litigio de cargo del Capitán General Carbonell a Valderrein después de haber calificado de perverso al líder José Caridad: “ y ya ve Vuestra Merced cuantos justos y reflexivos fueron los motivos que me detuvieron para haberle confirmado en el empleo de Capitán de la Compañía de morenos libres de la nación Mina para que fue propuesto”. (Ibid.) Es decir, por este documento nos enteramos, por una parte, de que en efecto dicho luango libre fue propuesto para desempeñarse como jefe de los milicianos de su nación africana y, por la otra, que esa nominación no prosperó, sino que, por el contrario, fue vetada nada menos que por quien representaba al poder supremo del Imperio español en el país sudamericano.

Termina por calificar de brillante la acción en su conjunto ejecutada por Valderrein y “nada común, de aquellas peregrinas que apenas se dan en un siglo “y su valor, celo y fidelidad” son dignos de ser premiados con la mayor liberalidad por su majestad el Rey, por lo que le pregunta el “destino o carrera que más le acomode para recomendarle eficazmente”.

El reconocimiento es extendido a todos quienes se involucraron de la sociedad civil coriana en el enfrentamiento de la insurrección, “sean vecinos y naturales así nobles, como plebeyos blancos, forasteros y Criollos, Pardos, morenos o Indios y aun los sacerdotes seglares, y regulares.” En síntesis, ¡Hosanna para el Justicia Mayor y su excelso concepto de lo justiciero aplicado consecuentemente en nombre del orden colonial y de Su Majestad, cabeza del Imperio español, los que debe ser defendido y preservado no importa si al qué precio de vida de inocente¡…Encima de la cabeza del Justicia Mayor y de las cabezas de quienes recomienda recaerá la santa unción y el premio de manos del rey por su impecable actuación.

El destino de José Caridad estuvo ligado al destino de los africanos esclavizados que fueron llevados desde África a Curazao, a muchos de quienes ayudó a obtener su liberación mediante el procedimiento conocido por “cimarronaje marítimo” o traslado a través del Caribe rumbo a las costas del actual Estado Falcón donde alcanzaron su libertad y relativa independencia económica al dedicarse a la actividad agrícola con cierto éxito.

Es decir, se convirtió en una suerte de “capitán de cimarrones de su nación loanga”, por lo cual empezó a adquirir prestigio no sólo ante sus congéneres, sino más allá de ellos. Y también estuvo ligado muy especialmente al de sus hermanos de la nación bantú loanga una vez se establecieron en Tierra Firme, a quienes representó en algunas de sus reivindicaciones sociales, como la de su reclamo a la propiedad sobre la tierra donde habían trabajado y vivido durante mucho tiempo; y a muchos de ellos supo organizarlos en el cuerpo de una Milicia de negros libres loangos que lo reconoció como su líder principal. A continuación vamos a ofrecer las dramáticas, y en algunos casos trágicas, consecuencias que se derivaron de la insurrección sobre los miembros del asentamiento loango de la sierra coriana al que él estuvo firme y permanentemente vinculado.

En este mismo último documento que acabamos de glosar, el Capitán General Morell ordena al justicia Mayor Valderraim ponerse de acuerdo con el Francisco Jacot, a quien había nombrado, enviado y puesto como Comandante de Armas o jefe militar de la Plaza en la jurisdicción de Coro, para determinar si “supuesto que se ha descubierto fue el principal seductor el negro Josef Charidad González alucinando a los otros con la falsa persuasión de libertad para los esclavos, y excepción de Alcavalas a los libres para lo que decía trajo real Cédula, cuando estuvo en España vean si será conveniente expatriar todos los negros de nación , o a lo menos aquellos que hayan manifestado poco afecto a la buena causa, con los hijos de estos, y de los libres muertos, para que se les destine a los Bajeles de Guerra de su Majestad en clase de marineros reales, Gurumentes, y paxes”, para lo cual autoriza el uso de la balandra armada en guerra La Caraqueña el flete de embarcación para que sean conducidos a Puerto Cabello con escolta y debida seguridad.

Esta averiguación está dirigida a confirmar el grado de contaminación y alcance de la difusión lograda por este líder curazoleño entre los asentamientos de la sierra coriana y muy especialmente a neutralizarla o liquidarla en uno de ellos hacia el cual apunta certeramente su disparo: “No se alce la mano en la persecución y destrucción de un cumbe que se me ha dado noticias hay en la montaña y paraje nombrado Macuquita* (*En efecto, Acosta Saignes reporta la existencia para 1795 de un cumbe en Santa María de la Chapa y, para dos años posterior, es el de Macuquita.

Vida de los esclavos negros de Venezuela, p. 275-279 passim. En Ramos Guédez, op.cit., p. 36.) que tal vez será el mismo que devia atacar D. Manuel Carrera, y D Juan Echanove con las partidas que puso Vuestra Merced a su cargo…”(Idem, p.37)

Se desprende de esta orden del Gobernador la existencia de contradicciones entre esos dos subordinados suyos radicados en Coro.

* Archivo General de Indias. Sevilla. Legajo 93, Sección Audiencia de Caracas. En normal"">Documentos de la insurrección de José Leonardo Chirinos. T II, p.188- 189. A continuación reproducimos la transcripción del citado documento cuya fotocopia del original puede ser consultada en le Biblioteca Oscar Beaujon de Coro: 351

El Presidente de la Audiencia de Caracas

Excelentísimo Señor

(Al margen): Acusa recibo de la Real Orden con que se le acompañó una instancia a Josef Caridad González moreno libre y vecino de Coro para que informase sobre su contenido.

En consecuencia de la Real Orden de 29 de Octubre próximo pasado con que Vuestra Señoria se sirvió remitirme el recurso que por sí a nombre de los de más de su clase elevó al Rey Josef Caridad González vecino de la ciudad de Coro he librado las providencias correspondientes para la más exacta averiguación del relato en quanto al terreno que expresa haber estado disfrutando pacíficamente largo tiempo hasta que suponiéndose Dueño Luis de Roxas del mismo vecindario las vendió simuladamente a Don Juan Antonio de Zarraga cuya conexión de amistad y confidencia con el Teniente refiere haber sido la causa de la desatención de sus quejas y recursos, y luego que evacuen las diligencias necesarias para el cumplimiento de dicha Real Orden las pasaré a manos de Vuestra Señoría como me encarga cuidando entre tanto que al insinuado González se le haga justicia sin experimentar la menor molestia por haber ido a España y entablado el presente recurso.

Dios guarde a Vuestra Señoría muchos años es mi deseo.

Caracas 12 de Mayo de 1792

** El historiador Carlos González Batista ha aportado algunos datos interesantes acerca de este personaje a quien evidentemente se enfrentó nuestro héroe curazoleño y que tenemos la presunción que era una de las fichas impuestas por las autoridades coloniales españolas, en contubernio con la godocracia esclavista coriana, para controlar a la “gente de color.: “Así, en 1806, un hombre ya en retiro, el Capitán Luis de Rojas “natural de Curazao y vecino de esta ciudad” solicitó un terreno en los ejidos “para poner un hatillo…pues la vejez me impide trabajar en la labor” (Archivo Histórico de Coro, Litigios sobre tierras. Expedientes sobre tierras. Ejidos. 1806.)

“A Rojas lo encontramos documentado desde 1769, cuando el Gobernador Solano lo nombra Capitán de la “Compañía de Morenos de la sierra”, donde venía ejerciendo con el rango de teniente” (Archivo General de la Nación. Diversos. T XI, f 174. ) Carlos González Batista: Antillas y Tierra firme. Refinería Isla. Curazao SA 1990. P- 124.

Agustín Elías Jijena Sánchez es miembro de LVDLPEI



UNA LUNA ENTERA

Si paseo por esas mismas calles pero ahora sin ti
notaré tu ausencia con cada paso que hundido
me sumerja en la intención de un bandido
arrebatándome el dulce momento que me di.

Porque yo quiero volver a bailarte en mis brazos
e intentar que vuelva a mirarme ese tuyo sonreír,
para que me crea yo ser por un instante tu alegría
y desees que sea lo que quieras por ti la luna entera.

Quizá anoche mientras dormía yo sentía que vivía
la escena acontecida, y lo que no hemos hecho,
guiado por tu recuerdo perfumándome el pecho
despertándome por un latido que reclamó tu compañía.

Lo que yo quiero es volver a bailarte en mis brazos
e intentar que vuelva a mirarme ese tuyo sonreír,
para que me crea yo ser por un instante tu alegría
y desees que sea lo que quieras por ti una luna entera. .

Agustín Elías Jijena Sánchez

Zagreb


Pueden encontrar más sobre el autor en su página oficial y personal: http://reinodealbanta.blospot.com





Los invito también a escuchar el promocional sobre Agustín Elías Jijena Sánchez en el programa Hispanorama Literario Radio On Line, emitido ayer 25 de febrero desde México, vía Bilbao y para el Mundo desde Arcano Radio asociado a Radio Naciones Unidas en el siguiente link: PROGRAMA DEL 25 DE FEBRERO: AGUSTÍN ELÍAS JIJENA SÁNCHEZ

Alicia Rosell

Un escritor pleno y fascinante: Luis Rafael Sánchez

CARLOS LOPEZ DZUR

por Carlos López Dzur

No siempre se tiene el tiempo que se quiere para leer un escritor tan pleno, con temáticas ricas y variadas, como lo es éste. Por diversidad de razones, incluyendo las que origina la disponibilidad en el mercado editorial determinado, o la nacionalidad excluída de unas preferencias, u otras consecuencias del desconocimiento, se deja de leer a determinados autores. En el Caribe, sin embargo, obviar la lectura de Luis Rafael Sánchez es asunto de alta traición a la literatura.

En nombre y pretexto de «Sequoyah», grupo y revista, aprovecharé para presentar a Luis Rafael Sánchez, puertorriqueño, que desde la década del Sesenta sorprendió en el género teatral, con obras como Los ángeles se han fatigado (1960), Farsa del amor compradito (1960), La espera (1960), La hiel nuestra de cada día (1962), La pasión según Antígona Pérez (1968) y otras. En adición, en ese interín de la década del '60, también cultivó el cuento. Una muestra es su libro En cuerpo de camisa (1966).

Como lector entré contacto con su obra, cuando él ya era un dramaturgo establecido y, en la narrativa, había producido una novela (que no tardaría en ser traducida a otros idiomas) y colecciones de cuentos. Lo estimé, principalmente, por su interés en el lenguaje coloquial, tal como se desprendía de sus artículos en Claridad, escrito en puertorriqueño. Esta es una de las caracteríticas sostenidas de su quehacer literario cuando se dice: «Escribe en revistas y periódicos, crítica de arte y literatura, crítica social, e impresiones. Su estilo se identifica con lo barroco y lo carnavalesco, y su lenguaje es una ruptura con las normas de lo aceptado en la literatura. Crítica las normas sociales, según el género, la raza y el estatus socio-económico y político». Desde 1991, el crítico Julio Ortega ha dedicado enjundiosos ensayos a la Teoría y práctica del discurso popular (Luis Rafael Sánchez y la nueva escritura puertorriqueña), en su libro Reapropiaciones (San Juan, 1991), ps. 9-52.

Cuando comencé a leer su narrativa, fue obvio que su primera novela La guaracha del Macho Camacho (1976), marcó una línea divisoria entre las técnicas narrativas de «un antes y después», siendo su obra de impacto influyente en la narrativa del Caribe. Se ha analizado «su lenguaje barroco, lleno de hipérboles, juegos de palabras, eufemismos y repeticiones incesantes», viéndosela como «un retrato de Puerto Rico como una sociedad en estado decadente, en donde sus miembros son personajes corruptos por su obsesión por los productos de la cultura popular estadounidense, y que resultan graciosos y a la vez patéticos en su incapacidad para comunicarse significativamente unos con otros. Dominada por este son singular (la guaracha) y la presencia omnipresente del locutor, la novela rompe las barreras de técnicas narrativas tradicionales para crear una sintaxis regida por el caos y la monstruosa celebración de la vida».

La locución y la música, de las que Sánchez es observador agudo, son parte de los elementos descritos en ese mundo del Macho Camacho. La «guaracha» es un género de la música popular cubana, a la que Puerto Rico ha sido afín; se canta y se baila con rápido y vibrante ritmo y, en sus inicios, se tocaba y cantaba desde el siglo XVIII y XIX en teatros musicales y salones de baile de las clases bajas. En la comedia teatral y en las películas, la guaracha y la bufonería cómica se coinciden. Obviamente, es la tecnología radial y televisiva la que trae la guaracha a Puerto Rico y la que va dejando cierto impacto de decadencia espiritual en la sociedad cuando la obsesión por los productos de la cultura popular estadounidense corrompan las almas.

Si bien la contagiosa y pegajosa guaracha pulsa por revelar el espiritu alegre y optimista de los borincanos, una residual y pura puertorriquenidad y autenticidad, el autor extrapola este elemento con una tendencia obsesiva del pueblo boricua, ya no yan agradable. La adicción consumista.

En el mundo guarachero, oferta de un disco y su mensaje, sea o no ideologema lo que se adquiere en los mercados, permea con una muerte cultural progresiva en la que previamente se yuxtaponen dos tipos de sociedad. Una que tiene un entronque propio; otra que advino impuesta, desde 1898, con la violencia del colonialismo y la sucesivas ofertas de propaganda, «the products of American popular culture». Y es, dentro y a través del lenguaje, donde los conflictos han de aflorar agónicamente, aunque al parecer nada ocurre. Ese mundo ficcional es creíble y los puertorriqueños están hablando y desahablando un lenguaje que bizarramente trajo la mezcla del cliché estadounidense para hilarse en rompecabezas con el slang nativo.

Del modo que resulta, según observan los críticos es «simultaneously funny and pathetic in their inability to communicate meaningfully with one another. It is a sociopolitical work in its indictment of American and European colonialism as the cause of what Sánchez clearly considers the death of a culture». [1]

La estructura de la novela, traducida al inglés [2] por el profesor Gregory Rabassa con el título Macho Camacho's Beat ha sido comparada con las que forjaron James Joyce para su Ulysses y Virginia Woolf para Mrs. Dalloway. Y la trama es sencilla porque los personajes están muy definidos en su idiosincracia. Un senador corrupto, su «querida», y su hijo idiota; la esposa del senador y su hijo fascinado con su automóvil. Y, en ese mundo donde la vida tiende a presentarse como «una cosa fenomenal», una parte de la imaginería evocada son los avisos publicitarios («advertising slogans, puns, and pop culture references»), que Luis Rafael Sánchez utilizará para describir la penetración invasora de una cultura metropolítica (la de los EE.UU.) sobre la sociedad de una pequeña isla (Puerto Rico) «and how a fad in one can alter the culture of the other».

Posteriormente, Luis Rafael Sánchez publicó La importancia de llamarse Daniel Santos (1989), [3] texto en el que analiza los mitos y leyendas de Latinoamérica desde una perspectiva puertorriqueña con su lenguaje característico. Vuelve a verse el interés del autor por la música y los mensajes que propala. Santos, el Inquieto Anacobero, es figura fascinante para los puertorriqueños. Una mezcla de ícono afirmativo, nacionalista albizuísta, valiente y de producto internacional de disqueras y negocio. Sin embargo, más fuerte que en La Guaracha, en esta novela La importancia de llamarse Daniel Santos la crítica se concentra, no en aquel, «who give up their culture to assimilate into the American culture», sino en aquel que, como Daniel Santos, «refuses to let go of their cultural identity».

Una observación interesante de la Dra. Knights es que: «Daniel Santos es representativo por esta modernidad por su capacidad de sobrevivir a los ismos de moda, por su vitalidad, sus orígenes en la clase baja, su atrevimiento y amor por el riesgo. Para el colombiano Hernán Restrepo Luque (en su historia de los intérpretes claves del bolero y canciones), Santos adviene como todo 'un personaje para la historia de la música popular de América'» [4], afirmación que es cónsona con lo que Luis Rafael Sánchez se planteara para su novela: «Por la sintonía enardecida con la población numerosísima de los pobres, de los que viven arañando, de los cualquiera, crece y se perpetúa la modernidad del Inquieto Anacobero. Por la sintonía con las marginaciones sentimentales. Por el desembarazo con que Daniel Santos sujeta, domina y arrodilla la bestia arisca que, algunos días, se convierte en la vida». [5]

Delia Barreiro Pérez dice que esta obra es una «búsqueda de nuevos procedimientos en la elaboración del gesto renovador de la escritura. Reinterpretación de la realidad a partir de la biografía del cantante Daniel Santos, que trata de dar un rodeo a la concepción del mundo», no siendo ni cuento, ni novela, sino que «lleva dentro hondos ensayos reflexivos»; «cada fragmento aparece encabezado por una especie de titular como la de los reportajes periodísticos».

«La obra puede verse como una toma de conciencia de la particularidad del idioma y de lo que éste conlleva. Puede representar además, una caracterización del ser caribeño. La aceptación de esa concepción se refleja en que la obra se afirma en esta idiosincrasia y que desde ella formula una concepción del mundo que atraviesa su propio escenario. Conserva el ritmo oral a la vez que funciona como práctica de la lectura. Los elementos periódicos y críticos del texto subyacen en la organización que anuncia explícitamente la necesidad de transformaciones. El grado de politización de esta "fabulación" como la llama el propio autor, surge con la subversión misma del lenguaje. El texto propone la liberación misma del lenguaje de cánones cerrados y anquilosados, expone diversas expresiones que hallan hablantes en sus correspondientes estratos sociales». [6]

Gran parte de la obra de literatura ficcional de LRS es éso, como dice Barreiro; pero, en otras ocasiones, el prestigioso boricua asume frontalmente el ensayo. Y es con un género de exposición crítica donde explora los conceptos de la asimilación cultural y la cultura bipolar. Un ejemplo es su ensayo La guagua aérea, (1983) aparecido en traducción como The Flying Bus. La asimilación cultural es definida como una respuesta política al hecho demográfico de la multietnicidad que estimula la absorción de una minoría por una cultura dominante. De este libro, se observa lo matizado que está del humor irónico de Sánchez para valorar «los paradigmas tradicionalmente conservadores de identidad nacional e individual» en los contextos de la crítica postcolonial de asuntos tales como género, sexualidad, raza e hispanismo.

El crítico John Dimitri Perivolaris, quien fue uno de los primeros en estudiar minuciosamente la visión que Sánchez ofrece en la tarea de definir la identidad cultural puertorriqueña, cree que siendo Sánchez un miembro de la élite intelectual, sostiene una posición ambivalente como portavoz del «pueblo», contrapuesto al «Puerto Rican mulatto whose working-class background allows him to highlight unprecedented possibilities for political agency within popular and mass culture». Es que el mismo Sánchez dice que las microhistorias de la vida diaria que el hilvana y reflexiona son un diálogo de múltiples niveles, «fabulaciones y nada más».

John Dimitri Perivolaris, profesor auxiliar de español en la University of Manchester, Inglaterra, no puede captar muchas de las sutilezas de esta literatura de LRS para lo que demanda, como crítico, y le exige, o cuestiona, en su libro Puerto Rican Cultural Identity and the Work of Luis Rafael Sánchez (University of North Carolina Press: 2001). Mas el autor presenta esas respuestas a través de «fabulaciones» por una «nacionalidad kaleidoscópica que emerge de un sentido de dispersión y pertenencia, enraizado en la diáspora puertorriqueña». En La guagua aérea, esas fotografías en movimiento sobre la nacionalidad puertorriqueña, tomadas desdwe la altura, «at thirty one thousand feet», es significativo ese diálogo del extranjero que le pregunta al boricua: «¿De dónde eres?» y la respuesta que da: «Pues mira, eso e' lo que quiesiera saber». [7]

En otro de los libros de Luis Rafael Sanchez en el que le vemos abocado al ensayo y del que dice: «Del centenar de artículos que documentan mis alejamientos frecuentes del país natal y el transcurso de los días en el mismo, selecciono cuarenta para integrar el libro Devórame otra vez». [8] La expectativa del libro es que lo selecciona forme
«un sólido cuerpo de reflexiones e indagaciones», «donde convivan, en armonía tensa y sensual, el oficio de escribir y el oficio de vivir».

Este es el escritor que fascina y que, en su expediente profesional, se incluye el haber sido Escritor Residente de la Academia de Artes y Ciencia de Berlín y del «Woodrow Wilson Center for Scholars» de Washington, además de Becario de la Fundación Guggenheim. Ya se ha retirado de la enseñanza. En el año 2000 ocupó la Cátedra Julio Cortázar, con sede en Guadalajara, México.

Su obra se ha traducido al alemán, al francés, al húngaro, al inglés, al italiano y al portugués. Para mí, fue especialmente grato haber recibido varias cartas suyas cuando apenas me iniciaba como cuentista. Fue estimulante y ya, viviendo yo fuera de Puerto Rico, como parte del material que examinara para escribir La guagua aérea, hizo un análisis de mi libro primerizo como cuentista, Las sarnas de la ira. Fue entonces la primera crítica formal, realizada por un gran maestro y magistral literato. Le pago con mi fidelidad de lector y gratitud infinita.

____

Notas

[1] E-Notes: In Contemporary Literary Criticism.
Uno de los más interesantes ensayos sobre Luis Rafael Sánchez es la tesis doctoral de Julio César Sánchez Rondón para la Universidad de Nebraska (Lincoln), titulada Poética de lo Soez: Luis Rafael Sánchez: Identidad y cultura en América y el Caribe que, desde 2006, está disponible en la internet. Ver / 145 ps.

[2] Luis Rafael Sánchez. Macho Camacho's Beat. Dalkey Archive Press (April 2001), 211 págs. Hay una primera edición con Pantheon Books (1981)

[3] Hay, por lo menos, tres ediciones de La importancia de llamarse Daniel Santos desde su aparición en 1988. Una es la hecha por la Editorial de la Universidad de Puerto Rico (2000), 218 ps. La obra fue objeto de una disertación de la Dra. Vanessa Knights (de la Universidad de Newcastle) en un Seminario de Música Latinoamericana, auspiciado en mayo del 2003, por el Instituto de Estudios Latinoamericano. La Dra. Knights disertó sobre «The Importance of Being Daniel Santos: Popular Modernity and Bolero. Ver

[4] Vanessa Knights, op. cit., p. 4. Traducción mía de la cita del inglés al español.

[5] Luis Rafael Sánchez citado por Knights en el trabajo.

[6] Delia Barreiro Pérez, «La importancia de llamarse Daniel Santos», en: Ver

[7] Luis Rafael Sánchez, La guagua aérea. Este libro tiene varias reedicciones, la segunda de 214 páginas en 1994, tercera y cuarta redicción por la Editorial Cultural, Río Piedras, en 2003 y 2004.

[8] Luis Rafael Sánchez, Devórame otra vez (Ediciones Callejón. 2004)
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CARLOS LÓPEZ CZUR ES MIEMBRO DE LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL

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