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Entrevista a Luis Alberto Ambrogio

               
 Portada y contraportada de uno de sus numerosos libros en inglés


Entrevista
           
 
1
Voy a seguir en la entrevista el hilo con el que Vanessa Lago Barros ha tejido el magnífico estudio sobre Luis Alberto Ambrogio a través del libro “El cuerpo y la letra”, publicado por la Academia Norteamericana de la Lengua Española en Nueva York, en edición de Mayra Zeleny. La Dra. Lago le exprime a la obra un segundo título “El asombro de un poeta ante el mundo”.

¿Le gustaría que fuera el asombro del mundo ante un poeta?


Sí, pero en este sentido: como reconocimiento de que el poeta ha expresado, como dice Jung, el inconsciente universal y enla communion de compartir la maravilla de lo que existe, no necesariamente lo hermoso,lo bueno, sino todo lo que nos asombra y sorprende, como trato de balbucear en mi ultimo poemario “La desnudez del asombro”. Esto puede llegar a incluir lo blasfemo, lo irreverente, lo feo, lo insultante y hasta lo obseno porque son modos de aclararle al hombre el espejo donde está su imagen. Lo que nos permite gozar la paradoja de que a veces las cosas y sus nombres no son lo que se ve a simple vista, en un sentido “malvado”, y llegan –en un contexto improbable- a asombrarnos con su contenido feliz y positivo. Es el asombro del mundo que se encarna en el poeta para decir la realidad de la imaginación, el poder erótico y desconcertante de la palabra y el universo, esa “risa de la inteligencia” de la que escribe Borges. Que el mundo le cante a un poeta que se rebela contra la actitud de “a mi edad ya nada me extraña”, por la de continuar descubriendo sus incongruentes maravillas.


2
Ya que el poeta “tiene la obligación de investigar”, ¿qué investiga, en realidad? ¿El alma?


Además de investigar sus temas específicos, aunque sea para transformarlos, el poeta investiga el corazón de las experiencias, de lo que es, de lo que puede ser. Es un detective buscando lo no encontrado, contando y cantando el misterio. El poeta investiga la significación mágica del lenguaje más allá de su significación gramatical. El poeta investiga para crear fuera del mundo que existe el que debiera existir, como sostiene Vicente Huidobro. Quizá además de investigador, detective, es un adivino. De hecho el sinónimo de poeta “vate” proviene de vaticinar; trata de descifrar el secreto de la intercomunicación entre el ser íntimo de las cosas y el ser íntimo del yo humano. Cabría llamársele a esto el alma.


3
Piloto, empresario aeronáutico, académico, escritor. Podiamos decir que capaz de manejar diferentes herramientas para expresarse. Sin embargo, ¿por qué poesía?


Muchas veces me he hecho la misma pregunta y en el poemario “El testigo se desnuda” esbocé una auto respuesta. ¿Porqué poesía? No creo ni presumo que haya una sola respuesta, aunque a primera vista pareciera simple. En los momentos extáticos del vivir hasta los complejos más torpes, las mentes más incrédulas, los huesos más secos, los hombres más acérrimos, se enloquecen, se ablandan, se inspiran y, de algún modo, saborean melodías y regalan versos. En el primer orgasmo de un amor, frente al nacimiento de un hijo, en el último esfuerzo (“the last stand”), cuando toda la adrenalina se posesiona de nuestro ser, para enfrentar con sentido definitorio la batalla, la defensa de un objetivo, la conquista heroica de la muerte, brota la poesía. Ninguno de los otros géneros literarios cabe en esos momentos. En esta época de gratificaciones instantáneas, de poderosos “microchips”, de impulsos cibernéticos, la poesía -con su síntesis profunda, tierna y compleja- florece porque, a pesar de los ataques de piedra, nuestra especie persiste con la capacidad de enternecerse, de palpitar con la sangre que anima al cosmos y de seguir preocupándose por el corazón del universo, sus vegetales, sus animales, sus cosas, incluso de las más trágicas, y para ello hay un solo bosquejo: el poema.

4
¿Cabe majar en la marmita creativa el amor, el paso del tiempo o la muerte con el trabajo diario, las reflexiones sobre la lengua, el bilingüismo?


El bilingüismo, el biculturalismo, para los poetas que vivimos en el exilio, bajo una cultura dominante anglosajona, es una experiencia de vida diaria. Vivimos una tension en los temas y sentimientos más profundos, en la lucha por pertenecer y notarnos diferentes, por adaptarnos al acá, mientras nos inundan nostalgias del “allá”, por adaptarnos y rebelarnos contra la asimilación forzada o artificial; todos estas experiencias profundizan las vivencias del amor, de la muerte, del paso del tiempo concretizando su lenguaje universal. Dentro de este contexto, el bilingüismo logrado nos permite pasar del “para siempre extranjero” (forever foreigner) al “para siempre ciudadano” (forever citizen) de un mundo ideal en el que el “nosotros” y “ellos”, como estructura de distanciamiento, se va eliminando, basados en nuestra experiencia compleja y en la que las categorizaciones que nos dividen y singularizan, se van integrando.con una nueva sensibilidad y voz, de amor más que muerte, de tiempo que no es del todo angustia sino también integración en la vida.


5
¿Cómo se estructura esta antología de un autor nacido en la Córdoba argentina y afincado en Estados Unidos desde hace décadas?


Mi antología nace fundamentalmente de ese contexto dual, argentino-estadounidense, la doble cosmovisión. Se estructura a partir de las pérdidas, de la nostalgia, de la necesidad de aferramiento a las raíces, al amor, al cuerpo del lenguaje y la cultura nativa, la lucha comprometida por la comunidad hispana, su lenguaje, su historia, su identidad, sus valores, sus ideales, las ilusiones, el testimonio. La lucha por adaptarse en el rechazo, por rechazar la asimilación forzada e injusta. Más allá del hecho existencial de que ser poeta es estar lejos, lejos incluso de uno mismo, como si el poeta –por definición y condicionamiento de su ser- fuese un perenne extranjero, llevando un exilio a cuestas, o mejor dicho, adentro: Siempre he recordado los versos de Octavio Paz “...Yo andaba por el mundo./Mi casa fueron mis palabras. Mi tumba el aire” y los versos de César Vallejo “¡Alejarse! ¡Quedarse!¡Volver!¡Partir!/ Toda la mecánica social cabe en estas palabras”.


6
La parte en la que surge, al fin, el verso pertenece a once poemarios que van desde 1987 a 2008. Parece dura la tarea de antologarse, de hacer una selección de sí mismo a criterio de sí mismo.


La editora del “El Cuerpo y la letra”, Mayra Zaleny, fue la que seleccionó los poemas, utilizando como ayudas, la antología previa publicada por la Casa de Poesía de Costa Rica “Los tres esposos de la noche” y la antología “Difficult Beauty. Selected poems 1987-2006” que publicó Cross-Cultural Communications de Nueva York y que su editora, Yvette Neisser Moreno, había estado preparando por varios años. Además, la “popularidad” en terminos de publicación repetida de algunos poemas, a los que Zeleny añadió algunos de su preferencia en la revision individual de cada uno de los poemarios, fue construyendo esta selección antológica. Siempre existe la posibilidad de otros criterios de selección y la conjetura de que si otras elecciones hubiesen sido más felices.


7
La desnudez del asombro (2008) es una diana en cuanto a título. ¿Asombro al verse en mitad del misterio de la vida?.

En la mitad de la vida se puede haber perdido la capacidad de asombro de la niñez y la rebeldía juvenil, pero se gana el asombro del paraíso que es la imperfección, parafraseando a Wallace Stevens, con la sabia capacidad de seguir uno admirándose de lo que sucede más allá de las apariencias o apodos. Es lo que aborda este poemario: el tema más primigenio, con desnudez feliz y angustiosa: en un un acercamiento al absurdo pore tratar de entender y admirarse de ese prostituirse personal y generalizado, de todos y cada uno de los componentes de la sociedad humana en sus actividades y apariencias. No corresponde a la historia de la fealdad de Umberto Eco ni a la fascinación de lo horrendo de Schiller, ni tampoco a lo que sostuvo no hace mucho Stockhausen, en el contexto del 11 de septiembre, haciendo pedazos la idea de que el arte está en armonía con el bien y con la belleza. Este poemario forma parte del realismo grotesco de la paradójica sabiduría de Cervantes: “Digo –respondió Sancho-, que confieso que conozco que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie, cuando cae debajo del entendimiento de alabarle”.


8
Especial asombro ante la sensualidad femenina, la belleza sin más y sin menos de la mujer. Geografía del gozo, viaje de lo imaginario hasta la aciedad hasta que explore tus acantilados tibios / la exquisitez de los contornos /tu oculto domicilio” Eso dice en el poema “Te encuentro en la Maja de Goya”. ¿Es asi?


“La Desnudez del asombro” es un canto a la belleza femenina en la diversidad de sus expresiones, incluyendo la poética participación de las íconos femeninos cuestionados, prostitutas en la realización de la historia (Rajab, Tamar, la de Ginebra de Borges). Además de “Te encuentro en la Maja de Goya” incluye poemas como “La magnolia virgen”, “Mis mujeres de las cajas automáticas”, “Marilyn Monroe”, “Lady Di”, “Cuestión de gustos”, “Carta a Cleopatra”, “Godiva”, “He roto con la musa”, “La Blusa”. Los amantes saben recorrer la geografía de las delicias y el poeta la finge, la celebra. ¿Quién no es provocado a explorarla hasta saborear lo más posible su secreto que embelesa? Como digo en el epílogo del libro, son versos que sardónicamente pertenecen a ese “real maravilloso” de Carpentier, a los éxtasis excepcionales de la literatura de las Américas, a las costumbres de todos los tiempos, a los mundos nuevos y antiguos en esa dialéctica, cuya perplejidad más que hegeliana, a pesar de entenderla, jamás nos deja en paz. Que la patria, la mujer de la historia, la musa, la mentira de la verdad, como el poeta mismo, sea “una conducta”, en las palabras de Miguel Angel Asturias, es otro secreto que se canta a gritos.

9
Otros poemas del libro, como Tratado de Kyoto o Testamento derivan hacia el compromiso político y social: “Mi ilusión es dejarles un mundo en paz / nada de basura / y el pan justo y necesario”. ¿Son sólo palabras, versos?


Para mi, como para muchos poetas hispanoamericanos (valga citar sólo a Vallejo, Neruda, Darío y Roque Dalton), no existe una distinción excluyente entre lo personal y lo político, lo social. El enfrentamiento honesto (de verdad y sentimientos, “true to life”) en la dialéctica entre el ideal y la realidad, el sueño y la cotidianidad, el bien y el mal, goza y sufre en su expresión. Yo creo que la “militancia” con la espada de la palabra tendrá la fuerza que esta pueda obtener; pienso que a lo largo es más eficiente que la espada de la bomba nuclear que conquista con la muerte, con el terror, sólo poderes, tierras, pero nunca conquista pueblos, su alma. Creo que con el texto, el contexto e hipertexto, comprometido en la justicia social y el bien del pueblo, se transciende la inmanencia y, en definitiva, insignificancia del yo autobiográfico. Porque lucho también con la convicción de la sabiduría y verdad de las palabras de John F. Kennedy cuando decía que “mientras la política corrompe, la poesía purifica” y me ilusiono humildemente con la posibilidad del transcendentalista Emerson cuando calificaba al poeta como “dios liberador”. Como poetas hispanoamericanos en los Estados Unidos tenemos una responsabilidad y compromiso con nuestro pueblo en la expresión liberada de nuestro imaginario, contriuyendo a nuestra cultura. A través de los poemas se imagina y pasa la historia de nuestros pueblos, como afirmó Mario Benedetti.


10
La búsqueda de la identidad y de la trascendencia poética forman parte del laberinto en el que el poeta es el eje, o el eje es el tema y el poeta gira alrededor? ¿El Poeta es el Otro por el que Yo habla o el Yo por el que el Otro habla?


El poeta navega entre la inmersión lírica y el distanciamiento de la otredad, un juego entre el arquetipo y el espejo. El flujo ajeno, divino, que lo inunda sin su intervención, sagrado del Ion de Platón y el sudor con que riega sus creaciones. La conjunción de la otredad y la identidad única en la poesía es mágica e indispensable para su posibilidad de transcendencia. El talento poético es la clave para encontrar la poesía en el laberinto de las cosas y de los acontecimientos posibilitándose la expresión de lo inexpresable. Quién habla y quien escucha, es la curiosa comunión del lector en busca del autor y el poeta que solo llega a ser tal, cuando el otro, el lector, la audiencia, vive en su poema y entonces lo descubre.


11
¿Quién es el poeta?

Aspira a ser alguien que tocando verdadera y artísticamente su humanidad se universalice. Ojalá fuese el que describe Oscar Hijuelos, primer premio Pulizer hispano, en su prefacio a mi antología bilingüe Difficult Beauty cuando dice que este poeta como un piloto nos conduce en la nave de sus versos a través de un páramo que es encantador, frágil y formidable. Pero el poeta, al fin, es aquel que resucita en los que viven el poema a lo largo del tiempo y el espacio.

12
¿Tiene razón de ser el poeta y la poesia en estos momentos?

Creo que sí por la necesidad de poetizar en tiempos difíciles, de crisis y ¿Qué tiempo humano no es difícil? Los poetas recurrimos a esta artesanía terapéuticamente para transformar la realidad, las frustraciones, las esperanzas, expresando, en nuestro idioma, nuestra imaginación, nuestro idealismo, nuestra protesta, nuestro testimonio, nuestros recuerdos. Ya lo había afirmado Teresa de Ávila: “la vida no sería tolerable sin poesía”. Además como poetas hispanos en los Estados Unidos, en nuestro lenguaje único y universal, cantamos nuestra realidad en lucha contra injusticias, contra una realidad lejos del ideal del sueño americano de que todos somos iguales, contra los que creen que nuestra cultura es una amenaza contra ese sueño. No servimos a quienes hacen la historia (tristemente, en nuestro caso), pero sí a quienes están sujetos a la misma, esforzándonos por amor al arte (sin mucha remuneración o reconocimiento) para que nuestra visión, nuestro discurso poético consiga un espacio entre las visiones, los diferentes discursos posibles, como son la visión y el discurso político, económico científico o deportivo, por mencionar los más prominentes.


13
¿Para qué “sembrar cenizas de colores en la soledad?” ¿Se existe si lo poco que hay no se comparte?


Vicente Aleixandre y muchos poetas nos preguntamos ¿Para qué escribimos? ¿Porqué escribimos? Algunos ermitañamente argumentan que escriben en la soledad por escribir, sin pensar ni preocuparse en la posibilidad de compartir tal texto, sin tener en mente a un lector. Alejandra Pizarnik por otra parte respondía a la pregunta de para quién escribo “somos tres: yo, el poema, el destinatario”. Escribir es una existencia de soledad en compañía, porque el yo poético sobrevive en los textos en que captura y comparte el tiempo en su espacio viviéndolo repetidamente: el pasado (memoria), el presente (experiencia) y el futuro (deseo), que transciende en quien a su vez leyéndolo, lo revive.


14
A veces el poeta quiere ser otro poeta, otro otro. ¿…?:



Ciertos poetas (Gabriela Mistral es un caso paradigmático), como sujetos dinámicos, vivimos y escribimos "en fuga" , como “tráns” fuga, moviéndonos siempre, entrecruzando otredades, cruzando y descruzando límites, en un constante dejar de ser uno , para ser otro, y seguir siendo otros en el mismo ser, en las transformaciones del vivir Así en una consciencia colectiva nos podemos desprender de la pérdida de nuestro yo e identidad, en una multiplicidad sujetiva. De este modo superamos brechas entre el aquí y el allá, nosotros y ellos, entre clase dominante/ clases dominadas, entre hispano/no-hispano, entre el yo y el otro y los otros de yo, el ayer, el hoy y el mañana, la realidad y el ideal, el pasado y el deseo. Es la propia diversidad del poeta como sujeto de vida y escritura, con un misterioso centro de equilibro, entre los ejes del eros (del amor) y zanatos (la muerte).


15
Inspiración, dedicación, elaboración, publicación, ¿qué hace que el milagro creador se produzca?.


Se ha dicho que el proceso creador se compone de un 10% Inspiración y un 90% dedicación. Creo que en sí el milagro creador es independiente de las tareas de publicación, no así de las otras tres citadas. Paul Valery afirmaba muy acertadamente que “Quien quiere escribir su sueño, debe permanecer infinitamente despierto”. Creo que como el hacer el amor y engendrar un hijo, el milagro lo hacen esas fuerzas vitales que dichosamente nos superan. No por nada Jack Kerouac llegó a encapsular las características de este éxtasis de la creación poética y su gozo, de esta transformación, de este trance en “las leyes del orgasmo”!!! Lamentablemente sin el parto de la elaboración y la publicación no se produciría el milagro del nacimiento de una nueva vida, que siempre festeja la humanidad.


16
¿Quién habita en el poeta? ¿Qué voces le suenan dentro cuando dice “me
siento esclavo en mi propia carne?”


Las voces de las pérdidas, del rechazo, del desprecio, de la discriminación. Las voces impuestas por un discurso hegemónico que, vestido de justo, de liberador, esclaviza con sus estrictas e injustas reglas de juego, incluídas la del lenguaje adoptado. Al poeta lo habitan las voces diversas del universo, a veces contradictorias, paradójicas, ángeles y demonios.


17
¡Qué hermoso cuando dice: “Si hablo otro lenguaje / y uso palabras distintas / para expresar los mismos sentimientos / no sé si de hecho / seguiré siendo / la misma persona. ¿El idioma español necesita defensa?

Creo que el idioma español no necesita defensa, sino que el individuo, transterrado, multicultural,que quiere ser manipulado, dominado, desarraigado, necesita aferramiento a una identidad, a una raíz, a un cuerpo, que es primordialmente el lenguaje. Cuando se desprecia, se ultraja, se maltrata, se trata de suprimir un lenguaje, se desprecia, se maltrata, se ultraja, se trata de suprimir y se discrimina una identidad individual y colectiva. Y en este sentido cabe una defensa feroz.


18
Si volar es entregarse al viento ¿escribir es entregarse a las palabras?


Es válida la comparación en sus multiples connotaciones. Ambos comportan la aventura de un enamoramiento. Una vuela cuando se enamora. Digo que “volar es la fascinación del alma”. La poesía y el vuelo implican libertad y verdad concentradas. En ambos casos, más que con los ojos se mira con el corazón. La poesía y el vuelo comparten las características de ser sintéticos y puros, palpables y ulteriores, complejos y vulnerables.


19
Vanessa concluye su análisis así: “El cuerpo y la letra”, de Luis Alberto Ambroggio es un canto exultante a la vida, al amor, a la mujer, a la lengua, a la poesía”; libro para ser leído, admirado, saboreado y gozado con todos los sentidos. ¿Algo más?


Me complace cuando el lector, la audiencia disfruta del poema, porque vive en él, en esa “palabra en el tiempo” como lo define Machado. También cuando críticos literarios muy importantes, como en esta selección de Mayra Zeleny en la edición con que me honra la Academia Norteamericana de la Lengua, la aprecian y ofrecen lo que Guillermo Sucre llama su “mirada en el tiempo” y resaltan, por ejemplo, la simple humanidad del poeta o su discurso de poder, o la capacidad para compartir con asombro la consagración del instante, su vena erotica, su communion con las estrellas del cielo literario: ¿Cómo no cantar entonces lleno de entusiasmo a la vida, al amor, a la mujer, a la lengua, a la poesía?


Luis Alberto Ambroggio es miembro de LVDLPEI. Gracias por compartir la excelencia de tus letras con nosotros, Luis Alberto. Felicitaciones por tu exitosa carrera.

Alicia Rosell.

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